Los científicos de Actelion utilizan un método de caza de fármacos inquisitivo para descubrir y desarrollar medicamentos que mejoren la vida de los pacientes.

Desde sus inicios, los fundadores de Actelion querían crear una compañía con un espíritu enérgico y pionero; un espíritu que comprendiera la verdadera naturaleza de la innovación. Los fundadores pensaban que la innovación no se puede enseñar, pero que se puede fomentar el entorno adecuado para hacerla posible. La productividad de Actelion es la prueba fehaciente de que las ideas innovadoras surgen de la libertad creativa.

Eliminando las barreras que impiden la innovación, como son la burocracia y la jerarquía, los fundadores quisieron dar poder a «su» gente. A su vez, la gente de Actelion ha hecho suyos sus proyectos y aprovecha todas las oportunidades.

Son muchas las barreras que hay que superar para llevar un compuesto destinado a tratar una necesidad médica no satisfecha, desde el banco de pruebas hasta el mercado. Los equipos de investigación y desarrollo, para poder maximizar el éxito, tienen que saber qué proyectos son los más prometedores, qué compuestos hay que promocionar y dónde centrar sus esfuerzos.

La única forma de escoger las opciones correctas es basar estas decisiones en todos los hechos disponibles. Ello significa mantener una comunicación abierta y eficaz dentro de los equipos y entre las distintas funciones con un método totalmente integrado.

Compartir los conocimientos y la información estimula y genera la intuición científica. Con este enfoque, la innovación puede convertirse en medicina basada en evidencias.